La educación no es sólo responsabilidad de las instituciones educativas. Es, sobre todo, una responsabilidad de las familias, y también una responsabilidad de la ciudad como espacio. En las diferentes comunidades de Medellín los ciudadanos ven una problemática en la juventud reflejada en el aumento de la drogadicción y otros hábitos malsanos. Cuando hemos preguntado por soluciones, han sido recurrentes dos respuestas:
- Escuelas de padres
- Espacios de aprovechamiento del tiempo libre
ESCUELAS DE PADRES
La ciudad necesita apoyar a las familias en la formación de sus hijos. Los personeros estudiantiles son concientes de que los colegios deberían prepararlos desde ya para cuando sean padres de familia ya que consideran que sus padres no lo estaban. Educar un hijo es una actividad que demanda tiempo, responsabilidad y habilidad, y los padres no siempre cuentan con estos recursos. Muchos padres se sienten impotentes ante la crianza de sus hijos y adoptan técnicas agresivas o negligentes que repercuten en jóvenes desadaptados con problemas de autoestima que los hacen presa fácil de pandillas y vicios, y que repiten su historia después con sus propios hijos. Hay que romper ese círculo vicioso.
Quiénes son los padres de la mayoría de los niños y jóvenes estudiantes de las escuelas públicas de Medellín?
- Son personas que tuvieron poco acceso al sistema educativo, ya sea porque en Medellín no existía en años anteriores una buena cobertura, por carencia de recursos, o porque vienen de zonas donde no podían acceder.
- Son personas que han padecido los rigores de la violencia, sea porque vivieron su niñez o adolescencia en la Medellín violenta de los noventas o porque llegaron aquí huyendo de la violencia en otras zonas del país.
Antes esta situación es evidente que la ciudad debe hacer un gran esfuerzo en formación a los padres de familia para vincularlos activamente y asertivamente en la educación de las nuevas generaciones de Medellín. Escuelas de padres manejadas por expertos, donde enseñen a los padres a comprender el desarrollo evolutivo del ser a través de las diferentes etapas de la niñez y la juventud, donde los introduzcan en técnicas de acompañamiento a sus hijos, les enseñen a ejercer de una manera sana su autoridad, los hagan conscientes de las bases de un diálogo fluido y sincero, los reaseguren en la importancia de su rol de padres, les ayuden a comprender el mundo que viven sus hijos y, finalmente, donde ellos puedan expresar sus temores como padres, compartir sus aciertos y desaciertos, y llegar a casa con energías renovadas.
Estamos seguros que un programa masivo de formación de padres de familia tendría un efecto positivo en el mediano plazo en los problemas que afronta la educación en la ciudad: mejor calidad, menor deserción escolar, medellinenses mejor preparados para su vida adulta, rompimiento de los círculos de maltrato y violencia, y vinculación de los padres a la escuela, donde es sentida su ausencia.
ESPACIOS DE APROVECHAMIENTO DEL TIEMPO LIBRE
Los esfuerzos de la ciudad deben enfocarse en la prevención. Es mucho más costoso, en términos económicos y sociales, tratar personas con males avanzados que prevenir la aparición de estos males. Las problemáticas juveniles de drogadicción, sexualidad insegura, deserción escolar, mendicidad infantil y pandillismo, deben ser abordadas con medidas preventivas, antes que el daño suceda.
En nuestras jornadas de consulta con profesores, padres de familia y jóvenes, hemos encontrado como común denominador la necesidad de que las instituciones educativas, y la ciudad en general, propicien espacios para que los jóvenes aprovechen de una manera sana, formativa y productiva, su tiempo libre.
La pereza es la madre de todos los vicios, reza el dicho popular. Y nuestra ciudad está dejando mucho espacio para que los jóvenes hagan pereza, al no ofrecerles alternativas adicionales. Además de generar actividades extracurriculares amarradas a la vida escolar, es necesario generar infraestructuras para el disfrute sano del tiempo libre. Es importante recordar que en los establecimientos públicos educativos los jóvenes estudian media jornada, es decir, que van al colegio de 6 a 12 del día o de 12 a 6 de la tarde, teniendo diariamente más de medio día libre para otras actividades. La energía del joven debe encontrar opciones sanas y atractivas para utilizarse.
Algunas sugerencias hechas por la comunidad, que pensamos debe apoyar la administración municipal, son:
- Aumento en el número, la calidad y la utilización de espacios para la consulta, investigación y desarrollo cultural, como son los Parques Biblioteca.
- Generación de más y mejores escenarios para el deporte.
- Diversificación de la oferta deportiva (en escenarios, materiales y eventos). Los ciudadanos se quejan de que las únicas opciones sean fútbol y básquetbol.
- Recuperación de las bandas escolares de música.
- Creación de nuevas redes escolares de actividades artísticas: teatro, narración oral, música de diversos géneros, artes circenses, dibujo, etc.
- Generación de grupos de acción social y ciudadana, como grupos juveniles, ambientales, de periodismo juvenil, de emprendimiento, etc.
- Creación de programas de alfabetización formativa y articulada a la ciudad, para que los jóvenes aporten su energía en actividades como recorridos turísticos, redes de voluntariado social, o aprendizaje de oficios.
La ciudad de Medellín, a través de su Secretaría de Educación, con el apoyo del Inder, Metrojuventud, las organizaciones que trabajan con jóvenes como el movimiento Scout, Colegios Por Medellín, animadores juveniles de las iglesias, por mencionar algunos, y la Secretaría de Cultura Ciudadana, está en la obligación de diversificar las ofertas para la ocupación productiva y formativa del tiempo libre por parte de la juventud de Medellín, si realmente queremos que mejore la calidad humana de nuestros habitantes y disminuyan los índices de drogadicción, sexualidad insegura y delincuencia juvenil.
EDUCACIÓN PARA ADULTOS
Por último, es importante mencionar un tema relacionado tangencialmente con los anteriores problemas. En nuestras conversaciones con instituciones educativas, hemos encontrado que la educación para adultos (oportunidad para que los adultos que desertaron o no ingresaron al sistema escolar en su niñez y adolescencia terminen sus estudios básicos) resulta tener un efecto significativo y positivo en el comportamiento de los jóvenes cuyos padres vuelven a la escuela. En algunos hogares de barrios marginados nos encontramos en situaciones donde toda la familia, padres e hijos, se encuentra estudiando. Los hijos en su educación regular, y los padres en educación nocturna extraedad. Esto crea en la familia una comunidad de aprendizaje donde:
- Los niños y jóvenes aprenden por el ejemplo que estudiar es una actividad importante, fortaleciendo los padres su rol de autoridad.
- Hijos y padres realizan de manera conjunta sus tareas, ayudándose mutuamente en sus dificultades, generando nuevos espacios de diálogo y consolidación del núcleo familiar.
Por tanto la Alcaldía de Medellín debe continuar los esfuerzos que ha realizado en los últimos años por mantener los programas de educación de adultos allí donde existan personas que no han terminado su formación básica, como un aporte al mejoramiento de la calidad educativa y en especial a la permanencia de los estudiantes en el sistema. No podemos pensar que los adultos perdieron su oportunidad de estudiar. Los docentes de la ciudad cuando mencionan que los padres no acompañan a sus hijos en el proceso formativo, señalan que esta estrategia podría contribuir también a mejorar la situación.
Redacción: Carlos Andrés Pérez
Red de Pensamiento y Acción Política
Concejal Esteban Escobar Vélez
Consultoría para el Plan de Desarrollo Medellín 2008-2011
Comentarios: caperezdiaz@gmail.com
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